27/10/2017

¿Sabías que... puedes obtener como PYME ventajas o beneficios por tener un Plan de Pensiones de Empleo?

Del mismo modo que el salario diferido, las contribuciones al Plan de Pensiones de Empleo por parte de la empresa, tienen consideración de gasto deducible en el Impuesto sobre Sociedades de la PYME.  Se trata de un programa de ahorro que la compañía constituye a favor de sus empleados, mediante contribuciones periódicas, para que puedan disfrutar de ingresos adicionales que complementen su futura pensión de la Seguridad Social.

Para el empleado las aportaciones realizadas por la empresa se imputan como rendimientos del trabajo y posteriormente se reducen, por el mismo importe, en la base imponible general. Asimismo las aportaciones no tienen retención fiscal, por lo que es un beneficio social para el trabajador con un coste menor que un incremento salarial directo.

La economía española se caracteriza por el importante peso que supone la pequeña y mediana empresa en su tejido empresarial. La contribución de las PYMEs a la generación de riqueza y empleo es innegable, hasta el punto de que más del 90% de las empresas del país son pymes y que las mismas generan el 75% del empleo. A pesar de su indudable relevancia, menos del 1% de los trabajadores de las PYME disponen de un plan de pensiones de pensiones de empleo, y eso que estos se configuran como una excelente herramienta de ahorro-previsión. Promovido por una PYME, su finalidad principal es  mejorar las condiciones laborales de los trabajadores ofreciendo un complemento de ahorro adicional a su salario, que les permita estar mejor preparados de cara a su jubilación.

Los Planes de Empleo se integran necesariamente en fondos de pensiones de empleo cuyo patrimonio será invertido en beneficio de partícipes y beneficiarios. La empresa puede constituir un plan para integrarse en el fondo de pensiones que mejor se adapte al perfil de riesgo deseado. Otra opción es la adhesión un plan de promoción conjunta ya constituido que ofrece una puesta en marcha más ágil y sencilla, y que se trata de una opción muy recomendable para PYME con pocos empleados y contribuciones poco elevadas. 

La PYME que decide lanzar estos vehículos consigue un producto con comisiones más competitivas que en los planes privados y una gestión más personalizada, lo que repercute en un beneficio social para los empleados incentivando su contratación y fidelización. La política de inversión que se fija en función de las características específicas del colectivo de partícipes y beneficiarios adheridos al plan de empleo, existiendo una gran libertad a la hora de establecer el régimen de aportaciones en lo referente a su cuantía y periodicidad.

Por otra parte el participe tiene la  posibilidad de realizar aportaciones voluntarias adicionales cuando lo desee. Alcanzada la jubilación existe también una gran flexibilidad a la hora de establecer las formas de cobro.

En  lo referente a la supervisión de los planes de empleo, existe  de una comisión de control formada por representantes de los partícipes y del promotor que supervisa el funcionamiento del plan de pensiones así como la observancia de normas de funcionamiento del propio fondo y de los planes.

Desde un punto de vista fiscal las aportaciones, tanto las de la empresa como las de los empleados,  reducen la base imponible del IRPF del trabajador.

En un entorno como el actual donde las economías mundiales se enfrentan al gran reto del envejecimiento de la población y el negativo efecto que el mismo tendrá sobre las finanzas públicas y sobre los sistemas de pensiones, sería deseable un mayor impulso de los Planes de pensiones en el ámbito de la empresa.