16/09/2019

La única solución es ahorrar

Para ahorrar no vale solo con poner dinero. Hay que ahorrar con un propósito, de lo contrario, acabaremos abandonando el ahorro. Es tan importante para ahorrar el poner el dinero como la planificación del ahorro. Es muy importante empezar a ahorrar cuanto antes, algo que quizá parece lógico pero que no se suele hacer. Esta lógica viene explicada también en números:

Planificar el ahorro significa definir cuál es la finalidad del ahorro. Esto nos ayudará, porque si sabemos para qué queremos ahorrar, tendremos más incentivos para seguir ahorrando. Además, definir la finalidad nos permite definir también el horizonte. Este no es más que el plazo de nuestra inversión, pero muy importante, porque no es lo mismo ahorrar para un proyecto dentro de tres años que para dentro de veinte. El horizonte además nos dice el riesgo a asumir, en las inversiones a largo plazo podemos tolerar más riesgo que en las de corto plazo (siempre dentro del riesgo que estemos dispuestos a asumir). También determina un objetivo: rentabilidad deseada en ese tiempo para ese ahorro.

"La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes". Peter Drucker 

Es importante además integrar este ahorro en nuestro día a día de una manera natural: integrarlo en nuestro “presupuesto mensual”. Hay que entenderlo como “un gasto” más de nuestro presupuesto mensual aunque realmente no sea un gasto. De esta manera seremos capaces de ahorrar metódicamente todos los meses, algo importantísimo en el ahorro, ya que nos permitirá entrar en momentos de mercado diferentes.

Además, si el vehículo de nuestro ahorro es un plan de pensiones, nos va a suponer además un ahorro en nuestra factura con Hacienda, ya que podemos desgravarnos lo que aportemos al mismo (máximo de 8.000€ anuales).

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Evidentemente, planificar a medio o largo plazo, no significa poner nuestro ahorro debajo de una piedra y olvidarnos. Hay que hacer un seguimiento objetivo y sin obsesionarnos.  Puede haber cambios en nuestras circunstancias personales, en nuestro plan… o simplemente no hemos escogido la manera adecuada para invertirlo y queremos cambiarla.