27/11/2019

¿Qué riesgo se asume realmente con inversiones ilíquidas?

En nuestro post de ayer hablábamos de la advertencia del actual vicepresidente del BCE y ex ministro de economía Luis de Guindos, sobre inversiones ilíquidas: la búsqueda de rendimiento por parte de los inversores a través de la asunción de más riesgo, con activos con un nivel de liquidez inferior. Gran parte de los inversores suele confundir la liquidez con la capacidad de reembolso, y no es lo mismo.

“No hay que perderle nunca el respeto al mar aunque lo veas en calma”, algo así pasa con la iliquidez. Tener claro cómo se maneja la liquidez y saber qué liquidez tienen nuestros productos financieros es muy relevante. Es evidente que la iliquidez puede tener una afectación en nuestras inversiones. Hay 2 factores que van muy unidos: el tiempo y la variabilidad. El hecho de no tener acceso a una liquidez de forma rápida, puede suponer un perjuicio económico grande.

Durante esta última década, toda la represión financiera con tipos de interés tan bajos, ha provocado que los inversores busquen rentabilidad con la única opción de asumir más riesgo. Además, toda esta situación ha provocado un olvido de muchos de los riesgos, entre ellos el riesgo de iliquidez. Hemos visto cómo han crecido enormemente muchos fondos de compañías pequeñas, con poca capitalización, en manos de muy pocos inversores. Estos fondos tienen una liquidez muy limitada.

En Europa sin ir más lejos, hemos visto ya algunos ejemplos realmente significativos de suspensión de reembolsos por problemas de iliquidez. Un ejemplo es el cierre de fondos de GAM, uno de los principales grupos de gestión de activos independientes del mundo. La liquidez que había en los bonos subyacentes (que eran emisiones a medida) era una liquidez muy limitada. Se cerraron a reembolsos, y han estado devolviendo capital poco a poco durante varios meses. Los partícipes después de esos meses han recuperado lo que tenían inicialmente, pero les ha supuesto un coste de oportunidad y no tener la liquidez en el momento que se precisaba.

Otro ejemplo es el de uno de los fondos value más famoso en Reino Unido, los fondos de Woodford. Gestora que llego a tener cerca de 30 mil millones de libras bajo gestión. Tenía fondos muy grandes con empresas de muy pequeña capitalización, inversores concentrados… La salida el pasado año de un gran inversor que tenía cerca de 280 millones en un fondo de 5 mil millones, supuso el no poder hacer reembolso de esa cantidad porque no había liquidez suficiente en los subyacentes. Esto generó una especie de bola de nieve en la que los inversores iban saliendo. Finalmente, este fondo ha pasado de llegar a tener 8 mil millones a tener 3 mil millones, con una rentabilidad negativa en este año de más de un 23%. Además, el año pasado ya generó una rentabilidad negativa de más del 18%. Todo ello en un periodo en el que la Bolsa ha subido significativamente.

 

Causas del deterioro de los mercados

  1. La regulación: el hecho de que al final bajo MiFID II o los requerimientos de coste de capital para los balances de los bancos, ha hecho que la intermediación se haya convertido única y exclusivamente en eso, intermediación. Los brokers podían asumir posiciones de riesgo en momentos determinados para dar liquidez al sistema, pero al final, si no hay un comprador no hay un vendedor.

 

  1. La pérdida de respeto al riesgo: se ha perdido el respeto al riesgo en las inversiones, y la iliquidez, que es un riesgo, no se ha tenido en cuenta. Quizá “forzados” por esa búsqueda de rentabilidad, pero es nuestra responsabilidad como inversores tener siempre en cuenta todos los riesgos.

 

  1. La automatización: el hecho de que cada vez haya más sistemas cuantitativos, más gestión pasiva… devenga liquidez del sistema.

 

 

¿Cómo lo gestionamos en Fonditel?

En primer lugar, siendo conscientes que la iliquidez es un riesgo. Sabemos que el riesgo es nuestra materia prima para transformarlo en rentabilidad, por ello no eliminamos este riesgo pero sí lo tenemos en cuenta. Hay que parametrizarlo bien, medir las carteras y ver el tiempo que necesitaríamos para poder deshacer una posición completa sin afectar al precio de mercado. Si tienes una serie de activos ilíquidos otros tienen que ser muy líquidos para contrarrestar y poder recuperar sin problemas tu capital si tienes alguna necesidad.

La iliquidez se aprecia cuando llega la volatilidad. Cuando todo va bien percibimos gran liquidez, sin embargo cuando hay volatilidad disminuye. Por ello,  lo que hay que hacer es adelantarse: cuando nuestra posición está incrementando su peso en el volumen diario, ir deshaciéndola poco a poco buscando el equilibrio.

En definitiva: parametrizar la iliquidez como un riesgo, seguirlo, monitorizarlo e intentar adelantarte a los movimientos de mercado. En Fonditel pensamos que, cuando tienes en tu mano el ahorro de las personas, esto tiene que ser algo recurrente.