06/10/2020

¿Estás realmente invertido en un producto acorde a tu perfil inversor?

En la situación que estamos viviendo es más importante si cabe esos conocimientos claves de educación financiera. Poder invertir siendo realmente consciente de dónde se invierte es importante y no tan habitual como pudiera parecer. Para ello debemos primero conocer nuestro perfil inversor.

Tendemos a subestimar las probabilidades de riesgo y a sobrestimar las probabilidades de éxito y esto no conduce a una toma de decisiones buena ni racional. Es muy importante conocernos honestamente, conocer nuestro perfil inversor del cual no deberían diferir nuestras inversiones si queremos encontrarnos cómodos. Esto es una parte vital del proceso de inversión y ello implica reflexionar sobre nuestras expectativas y sobre nuestros miedos, determinando nuestro límite de tolerancia cuando las inversiones no van bien.

¿Qué nivel de riesgo estoy dispuesto a asumir?

Es de vital importancia considerar la psicología inversora a la hora de poder tomar buenas decisiones de inversión: nuestro nivel de ego o falta de sensatez puede hacer que asumamos riesgos no controlados y no acordes con nuestro propio perfil inversor.

No es raro ver a inversores en productos que están por encima de su perfil de riesgo. En productos que probablemente tengan rentabilidades por encima de los productos que están destinados para su perfil, y que hacen que mientras las cosas van bien el inversor esté tranquilo y contento. ¿Qué ocurre cuando llega un momento de caídas en los mercados?

Probablemente lo que ocurrirá es que capitulemos en el momento equivocado. La presión de unas caídas que no se corresponden con nuestro perfil inversor hará que salgamos de esa inversión, arruinando las subidas de meses anteriores y perdiendo la recuperación. Cuando una inversión no te permite estar tranquilo, es que no se está realizando de manera adecuada, bien por la cantidad invertida o bien por el producto en el que te hayas inmerso.


No existe una fórmula mágica para invertir, pero el tener una educación financiera puede ayudarnos en nuestra toma de decisiones de inversión. Como inversores debemos formarnos aprendiendo, leyendo y comparando y así, depositar nuestros ahorros en quien merece nuestra confianza y en productos que se adaptan a nuestro perfil inversor.

A la hora de seleccionar una inversión siempre debemos considerar el llamado binomio rentabilidad/riesgo que podríamos resumir en:

- A mayor riesgo que asumamos en una inversión, mayor deberá ser la rentabilidad esperada.
- Con rentabilidades similares deberemos elegir aquella inversión con menor nivel de riesgo.
- Con niveles de riesgo similares la inversión elegida deberá ser la que ofrezca una mayor rentabilidad.

 

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