04/12/2018

Pensiones: ¿preocupación u ocupación?

El Observatorio INVERCO elaboró el pasado mes de septiembre un informe sobre la visión que tienen los partícipes sobre los Fondos de Inversión, los Planes de Pensiones y sus gestores. Sin duda, un tema muy interesante. De él, diversos medios de comunicación se han ido haciendo eco y dejando titulares que, en nuestro programa de los jueves en Capital Radio, hemos analizado y querido aportar nuestra experiencia.

Uno de los titulares que más nos ha llamado la atención, por lo preocupante de la situación, es de Cinco Días: “El ahorro privado en pensiones equivale a nueve meses de pensión pública”.

La primera conclusión que podemos extraer es que hay preocupación, pero no hay ocupación por el momento. Tan solo el 16% de los españoles tiene un plan de pensiones y ese 16% (en líneas generales) dispone un ahorro escaso para complementar la pensión pública sin ver mermado su poder adquisitivo. Ya hemos hablado en más ocasiones, que un objetivo mínimo o suficiente es pensar en tener cinco anualidades de sueldo completo para complementar la pensión pública y poder mantener así nuestro nivel de vida durante la jubilación. Se trata de buscar un equilibrio entre el ahorro y el gasto, que nos permita poder disfrutar ahora y después.

Un plan de pensiones es un instrumento que nos puede permitir mantener nuestro nivel de vida cuando nos jubilemos, actuando como un complemento a la mermada futura pensión pública. Pero si pensamos que un ahorro de nueve mensualidades es suficiente para ello, estamos muy equivocados. De ahí la importancia de empezar a ahorrar lo antes posible, aunque solo sea con un 1% de nuestro sueldo. Si no empezamos a ahorrar pronto para la jubilación, acabará siendo tarde o el esfuerzo a realizar para ello tendrá que ser mucho mayor.

 

El ahorro en España en planes de pensiones representa el 9,5% del PIB, mientras que la media de los países europeos está en el 86%. Países como Holanda, Suiza o Australia están por encima del 150% del PIB. ¿Las causas de esta abismal diferencia? La cultura financiera que desde los propios estados han inculcado con el fomento de los Planes de Pensiones de Empleo. En el caso de Reino Unido,  se cuenta con un sistema de adscripción obligatoria a estos planes salvo que el propio empleado reniegue de ellos. En estos planes, tanto la empresa como el trabajador aportan mes a mes a ese plan de pensiones. Informes del FMI, BCE o consultoras privadas como Mercer, proponen esta alternativa para contrarrestar la pérdida en la tasa de sustitución de las futuras pensiones públicas: en el medio-largo plazo, el sistema público de pensiones tal y como lo conocemos a día de hoy es insostenible, no va a tener la misma preponderancia o el mismo peso que tiene a día de hoy aunque sí siga existiendo.

 

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El problema en España, no trata de falta riqueza, es más una falta de educación financiera. Hay diversos estudios que miden la riqueza de los adultos españoles frente a los europeos, y los resultados nos dejan en un muy buen lugar. El problema del ahorro español es que se trata de un ahorro mal distribuido, muy focalizado aún en viviendas (primera vivienda y segunda vivienda), en terrenos que se van heredando, que ni si quiera se sabe del valor de los mismos y que tienden a ser un ahorro ilíquido. El gran peso a nivel familiar en España continúa siendo la vivienda.

Otro titular que nos dejaban los medios de comunicación, en concreto Capital Radio era: “Más de la mitad de los inversores en fondos desconoce qué hace un gestor”.

Esto es una clara muestra de la necesidad de cultura financiera en España. Alguien que deja su dinero en manos de otro, debería al menos saber en qué consiste el trabajo de quien está manejando su dinero, conocer las posibilidades que tiene de invertir ese dinero y sobre todo tener la capacidad de decidir sobre qué hacer con sus ahorros y no que otro se lo diga.

En los últimos 5 años la exposición a renta fija y monetarios se había reducido a la mitad. Sin embargo, en estos últimos meses está cayendo de nuevo la inversión en renta variable y productos mixtos: Bolsamania: “El inversor español vuelve a ser más conservador: cambia bolsa por bonos”.

Al final todos estos movimientos no vienen de la necesidad o la decisión propia de los partícipes, está más ligado a lo que ha pasado con la industria. El inversor tradicional español es un inversor muy averso al riesgo. Sin embargo, en los últimos cinco años, dado que las rentabilidades esperadas en productos de bajo riesgo han sido muy bajas, e incluso que las comisiones en muchos productos eran mayores que las expectativas de rentabilidad, las redes de distribución han ido sesgando hacia productos de más riesgo a sus clientes.  ¿Qué ha pasado? Que ese tipo de clientes que no están acostumbrados a periodos de ganancias negativas, y que probablemente no se les había explicado el riesgo que asumían con el cambio de producto, han tenido unos años con mejor rentabilidad que la que hubieran tenido pero en los últimos meses se han enfrentado a una situación a la que no están acostumbrados: unas claras rentabilidades negativas. Esto ha hecho que se asusten y salgan de este producto, volviendo al lugar de origen. Probablemente, este movimiento lo hayan hecho en el peor momento posible, ya que es lo que suele pasar cuando uno toma una decisión de inversión sesgado por las pérdidas.

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Desde Fonditel hacemos una reflexión final ante este tipo de situaciones: la diferencia entre una farmacia y un concesionario de coches, es que en la farmacia te ayudan en lo que necesitas, te piden tu receta… y en el concesionario, aunque llegues con tu carnet recién sacado, lo que te preguntan es de qué color quieres el coche de 400 CV... En Fonditel queremos parecernos más a una farmacia que a un concesionario de coches.

 

Aquí tienes el vídeo del programa completo en Capital Radio