26/04/2018

El IPC volverá a ser protagonista en la actualización anual de las pensiones

Estamos viviendo una semana bastante agitada en cuanto al tema de las pensiones se refiere. El pasado lunes, tras las recientes movilizaciones de pensionistas reclamando subidas superiores al 0,25%, conocíamos los nuevos datos sobre el gasto en pensiones contributivas de la Seguridad Social: el incremento interanual es del 2,93%, alcanzando los 8.965 millones de euros el pasado 1 de abril. La pensión media de jubilación se sitúa en 1.080,52 euros aumentando cerca del 2% respecto al año pasado.

En lo que respecta al número de pensiones, el conjunto del Sistema público supera los 9,5 millones de pensiones contributivas (9.592.024), un 1,07% más respecto al año pasado.  De ellas, más de la mitad (5.902.382) son por Jubilación; 2.357.890 corresponden a Viudedad; 950.490 a incapacidad permanente; 339.860 a orfandad y 41.402 a favor de familiares.

El martes, a última hora de la tarde, conocíamos que el Pacto de Toledo estudia sustituir el actual Índice de Revalorización de las Pensiones (IRP) por una nueva en la que la inflación sea la clave, y evitar así la pérdida de poder adquisitivo de los pensionistas. Además de ligarlo al IPC, se está debatiendo el añadir a este mecanismo otros parámetros vinculados a salarios, productividad o PIB.

Ayer miércoles, Gobierno y PNV llegaban a un acuerdo sobre revalorización de las pensiones. Acuerdo conseguido con el correspondiente apoyo del partido de Andoni Ortuzar a los Presupuestos Generales del Estado.

El mecanismo de revalorización creado en 2013, que actualizaba cada año las pensiones teniendo en cuenta la situación financiera de la Seguridad Social y que había establecido incrementos anuales desde entonces del 0,25% para todas las pensiones, ha llegado a su fin. Las pensiones subirán este año un 1,6%,  la inflación media prevista de 2018, y subirán también conforme al IPC de 2019. Evitando así la pérdida de capacidad adquisitiva de los pensionistas.

Además, se retrasa hasta 2023 el llamado factor de sostenibilidad, que entraba en vigor en enero de 2019, y que hubiera supuesto una rebaja de las pensiones al tener en cuenta la esperanza de vida. Era precisamente la entrada en vigor del factor de sostenibilidad lo que podría estar detrás del importante aumento del número de jubilaciones en los primeros meses de este año y que con toda probabilidad hubiera podido acrecentarse a  finales de año hasta marcar una cifra record.

Las protestas masivas en las calles van dando sus frutos. Asimismo, los portavoces parlamentarios del Pacto de Toledo se volverán a reunir el 9 de mayo para, previsiblemente, cerrar la redacción del texto para para garantizar la sostenibilidad de la Seguridad Social, y centrar la revalorización anual de las pensiones en los precios y su evolución. Quizá, el punto que falta por concretar sea el de qué sucede con las pensiones en épocas de crisis.