14/07/2020 Fuente: Mercer

La sostenibilidad como estándar de inversores y gestores

Al igual que en años anteriores, la encuesta europea de asignación de activos de Mercer en 2019 proporciona una completa descripción de la estrategia de inversión en la industria europea de pensiones. De esta manera, identificamos las tendencias emergentes en el comportamiento de los inversores institucionales.

En un contexto en constante evolución, la encuesta identificó varios temas clave que pueden ser importantes a la hora de crear carteras. Se observó una evidencia de la sobreextensión del crédito. Además, la deuda emitida está aumentando, mientras que la calidad está disminuyendo. El uso especulativo de la deuda se está volviendo más evidente. Por otra parte, las turbulencias en la política global continuaron pesando en los mercados. 

Los bancos centrales intervinieron como los principales proveedores de liquidez. De hecho, dicha encuesta, nos alerta que el intentar frenar su participación en el mercado podría tener importantes implicaciones.

Los inversores han seguido buscando formas de diversificar sus inversiones al margen de la renta variable, tras 10 años de fuertes retornos. Se observó que los inversores han aumentado sus asignaciones a activos inmobiliarios y a fondos hedge. También se detecta un lento cambio a favor de los mandatos de gestión pasiva. Así, la proporción de mandatos de gestión pasiva de renta variable aumentó del 53% al 55% en 2019. El principal impulsor de esta tendencia, como es la presión a la baja en las comisiones de gestión, es probable que continúe.

 

La Inversión Socialmente Responsable

El estudio prevé un mundo donde los inversores y gestores incorporen la sostenibilidad como estándar. Ello implica plazos más largos que los que normalmente se utilizan para la toma de decisiones de inversión, pero a cambio esa visión a más largo plazo puede identificar oportunidades que actualmente no estén recogidas en los precios.

Alrededor del 55% de los encuestados indicaron que consideran los riesgos ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) en sus carteras. Ello supone un notable aumento del 40% frente al año anterior. La presión regulatoria fue la razón más frecuentemente citada para la consideración de los riesgos ESG (56% lo citó como un factor clave). El ejercicio del voto y el compromiso juega un papel cada vez más relevante a medida que los gestores de activos están bajo un mayor escrutinio para revelar cómo desempeñan esa actividades.