15/03/2018

¿Hacia dónde evolucionan los mercados financieros?

Como ya hablábamos en el artículo anterior sobre las jornadas con participes organizadas por Fonditel, otro de los temas tratados fue la evolución de los mercados financieros para poder entender la posición en la que nos encontramos a día de hoy. Para ello, nuestro director de inversiones, Fernando Aguado, nos puso sobre la mesa de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde probablemente vayamos.

Quizá mejor seguir un orden cronológico, y saber en primer lugar de dónde venimos. Algo inaudito, y que describe perfectamente nuestro pasado reciente, es que llevamos 35 años de bajadas de los tipos de interés, los cuales influyen directamente en el precio de los activos, de los créditos… ¿Por qué se ha producido esta enorme bajada? Por una evolución de nuestra  sociedad, tanto en el mundo tecnológico como en el financiero.

Siguiendo este viaje en el tiempo, y acudiendo a los últimos 10 años, nos encontramos con una expansión monetaria sin precedentes históricos, en la que los Bancos Centrales no han parado de comprar bonos (poner dinero en circulación). Se ha multiplicado por cuatro el balance de dinero en circulación desde 2008, pasando de los cinco billones de euros a los veinte. Todo ello ha tenido varias connotaciones, quizás la más importante es la disminución enorme de la volatilidad del sistema, la baja percepción del riesgo del mercado, “ya que siempre iba a estar ahí el papá Banco Central”. Los Bancos Centrales han estado prestando dinero a tipo 0, gratis, algo sin precedentes.

En los últimos años hemos vivido numerosos eventos socioeconómicos como el Brexit, la polémica elección de Donald Trump como presidente de EEUU… y el mercado no se ha visto afectado. Éste está tan adormecido por las políticas de los Bancos Centrales que no ha considerado el riesgo de todos estos eventos.

Todo ello ha contribuido a que gran parte de los inversores/ahorradores hayan ido posicionándose en productos de más riesgo del que realmente pueden asumir. Un ejemplo aquellas compañías, que tienen obligaciones en el largo plazo y unos intereses técnicos que tienen que cumplir: "Las compañías que tienen un objetivo de rentabilidad determinado, para cumplirlo, van rotando cada vez hacia activos de mayor riesgo. Primero deuda pública, luego deuda privada, luego de países emergentes y, al final, acaban comprando bolsa”. Saber cuál es tu perfil de riesgo, es algo fundamental a la hora de invertir. Si miramos la posición de los inversores en lo referente al riesgo que asumen frente a su perfil de riesgo, ahora mismo estamos en el máximo histórico de los últimos 18 años. Es por ello, que si todo el mundo compra activos cada vez de más riesgo, los precios de estos suben: “Nos encontramos con que todo está caro a la hora de invertir”.

Estamos, de alguna manera, ante la madurez del sistema capitalista, en el que el nivel de incertidumbre ha ido desapareciendo con el paso de los años. Probablemente estamos en los mínimos de tipos en muchos años, en un sistema maduro que da muestras de agotamiento, y que probablemente lleve a un periodo más convulso. Europa está muy retrasada respecto a EEUU desde el punto de vista de los mercados financieros, mientras que la Bolsa Estadounidense ha superado ya los máximos anteriores, Europa aún está lejos. Ello se debe, en gran medida, al movimiento erróneo del BCE en el año 2012 de subir los tipos de interés, cuando el ciclo estaba comenzando a revertir. Algo que supone que ya nos hayamos perdido la mejor fase del ciclo (la primera) y que todo eso que nos perdimos sea casi imposible recuperar.

Este enorme periodo que hemos vivido, de tipos muy bajos, de Bancos Centrales interviniendo, no solo han tenido efecto en la forma de ahorrar y en el precio de las cosas, también en la asignación de los recursos o la productividad. Debido a que los créditos son baratos, las compañías tienen menos incentivo para ser eficientes. Tenemos un ciclo anormalmente largo, que ya está cercano a su fin, y además poco productivo. ¿Por qué? Porque los Bancos Centrales han puesto mucho dinero en circulación, pero la velocidad del dinero no ha ido acorde a ello, ya que los bancos no estaban dispuestos a prestar ese dinero con la crisis económica.

No debemos olvidar que los avances tecnológicos en todos los campos, nos hacen vivir en un mundo deflacionario. La inflación también ha caído en picado en este periodo, y no solo por la acción de los Bancos Centrales. Estamos ante una parte final del ciclo, en la cual con la inflación en mínimos, los tipos en mínimos y un crecimiento bueno pero lento, estamos muy expuestos a que este ciclo se dé la vuelta en cualquier momento.

El año 2017 ha sido un año tremendamente excepcional, probablemente irrepetible, pero que no debe confundirnos con lo que puede venir en un futuro. Nunca antes en la historia se había dado un binomio rentabilidad/riesgo tan bueno. Este binomio es el que todo el mundo debe mirar como inversor. Lo importante no es saber que va a llegar una caída, sino prepararse para esa caída. Llegará el momento de mayor volatilidad de los mercados, en el que seguramente la inflación vaya remontando debido a la gran masa de dinero circulando que aún no hemos visto debido a la escasa velocidad del dinero. Con una inflación subiendo, los bancos Centrales irán incrementando los tipos. Ya lo está haciendo la reserva federal (que este año está planificado que suba 3 veces), el BCE va a quitar durante este año las medidas de expansión monetaria y probablemente subirá los tipos en 2019.

Nos vamos a enfrentar a una situación de reversión en las políticas monetarias, en la que además habrá una gran cantidad de movimientos geopolíticos (elecciones de medio mandato en EEUU, México, Italia… el Brexit…) que esta vez, sin el escudo de los Bancos Centrales, sí van a influir en los mercados. A partir de ahora, todos aquellos que quieran tener una rentabilidad mayor, tendrán que acostumbrarse a tener una volatilidad mayor en sus carteras. Tenemos una situación, en la que hay crecimiento económico pero las acciones de los BBCC están llegando al punto de reversión.

Respecto a lo que nos espera, Fernando es algo más reticente a pesar que desde 2016 hay un crecimiento sólido y sincronizado a nivel mundial: “Las rentabilidades a futuro, probablemente van a ser mucho más bajas y probablemente en algún momento bastante negativas". Pero, nuestro director de inversiones tranquiliza: “Eso no significa que no haya oportunidades a futuro. Sigue habiendo dinero a ganar a 6-9 meses vista, pero hay que ir disminuyendo paulatinamente el riesgo, y ser conscientes de que para obtener rentabilidad mirando a futuro, cada vez tendremos que asumir una cantidad de riesgo mayor. Y finaliza afirmando que desde Fonditel se está bajando el nivel de riesgo de todos los fondos de inversión y planes de pensiones: “Es bueno hacer asunciones realistas y prudentes sobre el futuro que tenemos por delante, para que cuando tengamos que tomar decisiones no lo hagamos basándonos en expectativas demasiado benévolas que puedan conducirnos a resultados mucho peores de lo esperado”.