21/01/2020

¿Qué esperar como inversor tras 2019?

A día de hoy en Europa no hay activo libre de riesgo con rentabilidad positiva, lo que obliga a tomar riesgo. Sabemos que el inversor español históricamente ha sido muy conservador, sin embargo, vamos viendo cómo esto está cambiando. La ausencia de rentabilidad y las comisiones muy altas en gran parte del sistema financiero, han obligado a la propia red de distribución a favorecer  el incremento en el nivel de riesgo de los clientes. Circunstancia que ha hecho que en un año como el 2019 hayan disfrutado mucho, pero que les pone en una situación de riesgo adicional de cara a futuro.

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Después de un año tan bueno como el pasado, quizá es momento de analizar bien nuestra sensibilidad al riesgo y revisar que las posiciones asumidas se corresponden con nuestro nivel real de tolerancia al riesgo. Lo más importante es no ponernos en una situación que nos obligue a tomar decisiones forzadas, que suelen ser siempre las peores decisiones.

Históricamente, y de forma anterior a la última crisis y a que los tipos se hayan ido a negativo, los productos que más funcionaban en España eran los fondos garantizados. Los inversores españoles son conservadores (o se han acostumbrado a ello, a la falta de volatilidad), las bajas volatilidades (y rentabilidades excepcionales) de estos últimos años, han hecho que no perciban una gran diferencia en sus inversiones, pero cualquier revés o incremento brusco de la volatilidad puede ser detonante de una decisión precipitada.

El objetivo de cualquier inversor debe ser al menos superar la inflación en el medio-largo plazo. Pero los objetivos no pueden ser año a año, sino en un periodo multianual. De esta manera podemos prepararnos mentalmente para compensar un año menos bueno con otro que sí lo fue. Con las rentabilidades de 2019 ya se ha batido la inflación de unos 6 años, por ello, lo realmente relevante es que nadie esté en una situación de más riesgo del que puede asumir.

 

¿Dónde centrar nuestras inversiones?

Creemos que más que hablar de sectores hay que hablar de temáticas, ya que los sectores han quedado algo difuminados porque las compañías a día de hoy hacen un poco de todo. Al segmentar en temáticas, identificamos aquellos aspectos en los que creemos que va a haber un crecimiento mayor, sostenido a lo largo del tiempo.

Un ejemplo de temática puede ser todo aquello que esté relacionado con la demografía, lo relacionado con las nuevas formas de consumo, con la ISR... Temáticas que consideramos claves en esta década que acabamos de empezar.

En la parte de renta fija es aún más necesario cambiar nuestras formas tradicionales de hacer, ya que en los nichos más “clásicos”, el potencial es o limitado o negativo (Gobiernos o grado de inversión de la zona Euro).

En cualquier caso, lo más relevante es tener siempre una cartera cuyo riesgo no nos obligue a tomar decisiones forzadas, que podamos asumir y distinguir claramente la diferencia entre volatilidad realizada y riesgo inherente.

 

Inversión Socialmente Responsable

La sensibilidad de la sociedad hacia el cambio climático y la Inversión Socialmente Responsable, es muy relevante. Sin embargo, la taxonomía europea que define qué es o no inversión responsable, va más lenta que la sociedad. Por ello en la industria estamos viendo diferentes aproximaciones. Una podríamos denominarla como “greenwashing” (lavado verde), que consiste en intentar hacer ver que hay una conciencia ecológica, pero sin actuar en consecuencia. Hay otra vertiente que sí está realmente comprometida, y que busca con diferentes aproximaciones ser consecuente a la hora de realizar las inversiones. Incluso hay aproximaciones “anti ISR”, en las que trata de sacarse provecho de una situación de indefinición, y las distorsiones que esto pueda tener en algunas compañías (generalmente poco ISR).

Desde un punto de vista puro de rentabilidad, vamos a ver que las inversiones cada vez fluyen más hacia compañías cuya actitud sea responsable. Lo que significa que, probablemente, los múltiplos de estas compañías crezcan. En consecuencia, aquellos fondos que realmente estén comprometidos, no solo comprando activos sino involucrándose en los votos de las compañías, en el engagement, en la responsabilidad… seguramente aprovecharán mejor esta tendencia.