30/07/2018

Un país envejecido. ¿Cómo pagar las pensiones?

Vivimos más años y la natalidad cada vez es menor. Esto deriva en un envejecimiento poblacional que pone en una tesitura muy compleja la sostenibilidad del sistema público de pensiones tal y como lo conocemos hoy en día.

Llega el momento de asumir la jubilación del baby boom, con lo que el gasto en materia de pensiones se disparará y será difícilmente asumible. Ello no quiere decir que las pensiones públicas vayan a desaparecer, pero sí probablemente se vea disminuida la cuantía de la misma. En España, la tasa de reposición, o porcentaje del último salario que se cobra, es tremendamente generosa (cercano al 80%) si la comparamos con el resto de países. Se estima que, en los próximos treinta años, la pensión pública podría decrecer entre un 25% y un 30%.

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La clave para combatir este envejecimiento poblacional y la posible disminución de la pensión pública, es el ahorro. Nuestra esperanza de vida está creciendo a un ritmo de 2,5 meses por año, y por tanto, el tiempo que voy a estar jubilado va a ser mayor. Por consiguiente, el ahorro del que tengo que disponer no es ya para diez o quince años, será más bien para veinte o veinticinco. Hay que planificar ese ahorro de una manera diferente: cambiando la forma de gestionar mis ahorros, alargando más el periodo en el que asumo más riesgo y ahorrando más y durante más tiempo.

 

El problema del envejecimiento poblacional en España, se ve acrecentado por una tasa de natalidad muy baja (1,31 hijos por mujer), una de las más bajas de los países de la OCDE. A ello se le une que la esperanza de vida de nuestro país, por encima de los 78 años, es la tercera más alta del mundo. Si profundizamos más en los datos, observamos que la cantidad de personas que viven más allá de los 85 años está cercana al 60%.

 

¿Qué tiene que ver todo esto con mi jubilación?

Al fin y al cabo, son los trabajadores actuales quienes pagan las pensiones a los jubilados, y serán los trabajadores de mañana los que paguen las futuras pensiones. Así es nuestro sistema de reparto. El problema llega porque al vivir más años, las pensiones se pagan durante más tiempo por lo que el gasto es mayor. A lo que se le une que, al haber pocos nacimientos, hay menos personas en edad de trabajar que puedan sostener el sistema. Octavio Granado, secretario de Estado de la Seguridad Social, advertía recientemente que “por cada nuevo pensionista que se incorpora nuevo al sistema público de pensiones, hace falta siete nuevos cotizantes”.

El ratio de dependencia, o lo que es lo mismo, el número de personas que están en edad de trabajar (menores de 16 años y mayores de 64) frente los que están trabajando, a día de hoy ronda el 54%. Sin embargo, se estima que para el año 2050 puede estar en torno al 100%, es decir, la misma gente trabajando que la que no.

 

¿Qué se está haciendo en otros países para combatir este problema global?

Unos están alargando la edad de jubilación, otros se plantean trabajos con jornadas más reducidas rebasada cierta edad…

En cuanto al ahorro y la planificación, podemos ver que en algunos países europeos se están fomentando las pensiones privadas a nivel de empresas: planes de pensiones de empleo.

Fernando aguado reflexionaba sobre ello en el programa de Capital Radio que puedes escuchar y descargar al final de este post: “El problema no consiste tanto en asumir unos años puntuales de un gasto mayor, sino en generar una dinámica estable en el largo plazo”.