02/10/2020

Día de la Educación Financiera: ¿Sabemos ahorrar?

Es muy importante empezar a ahorrar pronto, cuanto antes. Algo que quizá parece lógico pero que no se suele hacer. Esta lógica viene explicada en números:

 

Definir cuál es la finalidad de nuestro ahorro es tan importante como ahorrar. Ahorrar sin un propósito definido puede hacer que acabemos abandonando antes de tiempo o gastándolo en algo que realmente no necesitamos. Por tanto, el primer paso es fijarnos un objetivo de ahorro (jubilación, educación de mis hijos dentro de X años, para una casa…) y planificar.

Una vez fijado el objetivo, el siguiente paso (aunque suene raro) es ahorrar. Ahorrar para ese objetivo fijado. En este punto, toca poner a trabajar nuestro ahorro. Para ello, antes es necesario conocernos honestamente, reflexionar sobre nuestras expectativas y sobre nuestros miedos. Nuestro nivel de ego o falta de sensatez puede hacer que asumamos riesgos no controlados y no acordes con nuestro propio perfil inversor. El objetivo de este tercer paso es determinar nuestro límite de tolerancia cuando las inversiones no van bien. Esto reducirá la posibilidad de que capitulemos en el momento equivocado y arruinemos así nuestra inversión.

 

Conoce en 5 rápidos pasos cuál es tu perfil inversor 

Ya sabemos para qué queremos ahorrar, hemos conseguido ahorrar y sabemos nuestro perfil inversor. Ahora sí, estamos preparados para poder invertir siendo realmente consciente de dónde lo hacemos.  Nuestro ahorro debe ponerse manos a la obra para ayudarnos a llegar a ese objetivo planificado.

 

¿Qué hago con mi ahorro?

A pesar de la idea equivocada que se suele tener, disponer de un plan de pensiones y fondos de inversión es totalmente complementario y recomendable, para poder tener así liquidez dentro de mi inversión.

Si bien la rentabilidad es un factor importante a la hora de analizar el comportamiento de una inversión, también hay que mirar las comisiones que tiene y el riesgo que se ha asumido para obtener esa rentabilidad:

- Un % pequeño, pero a lo largo de muchos años, puede suponer un gran patrimonio no ganado. En Fonditel nos caracterizamos por tener unas de las comisiones más bajas de todo el mercado de planes de pensiones.

- El nivel de riesgo se puede medir a través de la volatilidad, que es el grado de variabilidad del rendimiento de un activo respecto a su valor medio. En las inversiones a largo plazo podemos tolerar más riesgo que en las de corto plazo (siempre dentro del riesgo que estemos dispuestos a asumir). Para un plan de pensiones, al ser una inversión a largo plazo, el riesgo a asumir debería ir en función de nuestra edad, del tiempo que nos queda para jubilarnos. Una persona joven puede tolerar más riesgo por el horizonte temporal de su ahorro.

 

En el caso del ahorro para la jubilación, nuestra decisión de inversión no debe de verse afectada por circunstancias temporales. Uno de los factores a tener en cuenta a la hora de elegir un plan de pensiones es la consistencia de sus retornos. Hay que analizar su rentabilidad a largo plazo para lo cual deben observarse/analizarse periodos de tiempo razonablemente largos. Debemos evitar lo que se conoce como sesgo retrospectivo, por el cual concedemos mayor importancia a experiencias recientes, dando menos peso a aquellas que han sucedido en momentos más lejanos en el tiempo.

 

Mi ahorro está trabajando, ¿Qué debo hacer?

Lo importantes es mirar la consistencia de las rentabilidades en el largo plazo. Hay que hacer un seguimiento objetivo. Hay que ser pacientes.

Lo fácil sería saber cuándo suben y cuando bajan los mercados, pero eso no es posible. Por ello, incluso en los peores momentos de mercado, el ahorrador disciplinado que mantiene sus aportaciones periódicas mensuales consigue rentabilidad en el largo plazo. Esto se debe a que es en esas caídas donde las aportaciones del inversor metódico le hacen sacar rédito de su estrategia cuando el mercado vuelve a subir. Hay que ser perseverantes.

También debemos tener en cuenta los beneficios fiscales de nuestro ahorro. Esto debe ser un incentivo al ahorro más que la razón de este, por ello no aparece hasta llegados a este punto.

Si el vehículo de nuestro ahorro es un plan de pensiones, nos va a suponer además un ahorro en nuestra factura con Hacienda, ya que podemos desgravarnos, como rendimiento del trabajo, lo que aportemos al mismo (máximo de 8.000€ anuales). Por su parte, en los fondos de inversión se tributa por las ganancias patrimoniales. Estas ganancias tributan a un tipo fijo del 19%, 21% o 23% dependiendo del importe total.

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