10/09/2020

¿Cómo fue nuestra economía en el periodo estival?

Nos encontramos a dos semanas para que concluya oficialmente la estación estival. Un verano 2020 atípico sin duda alguna, y en el que muchos hemos relajado el ritmo de anteriores veranos. Todo lo que engloba el sector turístico se ha visto golpeado a pesar de las escasas restricciones de esta nueva normalidad iniciada por el mes de junio.

Gastos de hoteles, desplazamientos, ese bañador nuevo para la playa, la camisa o el vestido para una noche de fiesta… La caída de ingresos por parte del sector turístico, repercute en otros sectores. Sin embargo, esa reducción de ingresos en estos sectores, es inversamente proporcional al ahorro que ha supuesto para nuestras economías personales.

Foto de Tatiana Syrikova en Pexels

¿Te has planteado qué hacer con ese dinero?

Quizá algunos ya lo hayáis gastado en el nuevo iPad, un tv más grande para el salón, la entrada para un coche… y otros, habéis decido ahorrarlo. La frase “he ahorrado…” la escuchamos con relativa frecuencia, pero ¿realmente ahorramos?

Para ahorrar no vale solo con poner dinero, con tenerlo ahí quieto para ver en nuestra cuenta lo que tenemos cada día. Hay que ahorrar con un propósito, de lo contrario, acabaremos abandonando el ahorro y gastándolo en el primer capricho que se nos ocurra. Es tan importante para ahorrar el poner el dinero como la planificación del ahorro. Muy a cuento viene la frase de Peter Drucker que ya hemos recordado alguna vez: "La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes".

Planificar el ahorro significa definir cuál es la finalidad del ahorro. Esto nos ayudará, porque si sabemos para qué queremos ahorrar, tendremos más incentivos para seguir ahorrando. Además, definir la finalidad nos permite definir también el horizonte. Este no es más que el plazo de nuestra inversión, pero muy importante, porque no es lo mismo ahorrar para un proyecto dentro de tres años que para dentro de veinte. El horizonte además nos dice el riesgo a asumir, ya que en las inversiones a largo plazo podemos tolerar más riesgo que en las de corto plazo (siempre dentro del riesgo que estemos dispuestos a asumir). También determina un objetivo: rentabilidad deseada en ese tiempo para ese ahorro.

Te proponemos que la finalidad del ahorro de este verano sea tu jubilación

Si el vehículo elegido para este ahorro es nuestro plan de pensiones, todo lo que no hemos gastado este verano, nos va a suponer además un ahorro en nuestra futura factura con Hacienda.

Como hemos comentado en más ocasiones, podemos desgravarnos de nuestra factura con Hacienda lo que aportemos a nuestro plan de pensiones (máximo de 8.000€ anuales). Las aportaciones reducen nuestra base imponible del IRPF, consiguiendo un ahorro. Por cada 1.000 euros aportados al plan de pensiones, podremos ahorrar 240 euros en lasiguiente declaración de la renta, ya que las aportaciones que realizas al plan de pensiones suponen entorno al 24-30% de gravamen para los sueldos más bajos, porcentaje que puede llegar hasta un 45% para los sueldos más altos (rentas de más de 60.000 euros).

De esta manera, destinando al plan de pensiones nuestro ahorro veraniego, cuando hagamos la Declaración de la Renta el próximo mes de abril, habremos logrado ahorrar más de lo que a priori pensábamos. Un importe que quizá queramos volver a ahorrar, usar para ese nuevo móvil que me hace falta o pagar las vacaciones del ansiado verano 2021.

Recuerda que ya puedes hacer tu aportación voluntaria desde la página web o la APP de Fonditel, además de consultar tus rentabilidades, posiciones, informes…

 

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