05/04/2019

Una década de Inversión Socialmente Responsable

Spainsif, la plataforma de encuentro y referencia en materia de inversión sostenible y responsable en España, cumple diez años. Ciento veinte meses fomentando la Inversión Socialmente Responsable en España, en los que Fonditel ha caminado de su mano siendo socio fundador. Si miramos atrás, la situación, aunque es mejorable, es sin duda sustancialmente distinta a hace 10 años. El único objetivo, desde que se creó en 2009, ha sido el de integrar los criterios medioambientales, sociales y de buen gobierno corporativo en las políticas de inversión en España, mediante el dialogo con los distintos grupos sociales y contribuyendo al desarrollo sostenible.

En este tiempo, se ha pasado en España de un mercado de 80 millones de euros a un mercado de 186.000 millones de euros. Tal y como apuntaba Jaime Silos (director de Spainsif) en el acto de conmemoración de los diez años, es cierto que aún es un mercado relativamente poco maduro, donde las tres cuartas partes de la Inversión Sostenibles están basadas en las exclusiones. Pero también es cierto, que antes estas exclusiones suponían el 80% hace diez años, y ahora el 73%. Por ello, en los próximos años hay que seguir trabajando para desarrollar estrategias cada vez más sofisticadas que vayan acompasadas con un crecimiento de los activos gestionados.

Francesc Martínez, director de Capital Riesgo y Activos Inmobiliarios en Fonditel, participó en la mesa redonda donde se comentaron las distintas experiencias en la integración de ISR y se pronunció sobre la futura normativa de finanzas sostenibles de la Comisión Europea que nos va a proporcionar una taxonomía permitiendo hablar un lenguaje común a todos los países de la misma. Se trata de la elaboración de un diccionario o unas pautas sobre lo que está dentro o no de este tipo de inversiones, y en el que tienen que trabajar tanto el Parlamento Europeo como la Comisión Europea.

La industria financiera hasta hace unos años, a la hora de invertir se tenía en cuenta únicamente criterios de rentabilidad y riesgo. Ahora, a estos factores se le añaden criterios extra-financieros “ASG” (ambientales, sociales y de buen gobierno) que contribuyen a un medio ambiente más sostenible, que permiten crear infraestructuras que ayuden a la sostenibilidad de determinados países, que promuevan la responsabilidad social corporativa de las empresas  y que contribuyan a un reequilibrio social tal como la educación infantil.

En Fonditel basamos nuestro trabajo en materia ISR en los Principios PRI de Naciones Unidas y en incorporar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas dentro de nuestro marco de actuación. Nuestra política de inversiones apoyará aquellas inversiones que busquen mejorar y contribuir al desarrollo sostenible siempre que puedan generar una rentabilidad competitiva ajustada a riesgo. Fruto de nuestro compromiso con la Inversión Socialmente Responsable, en la actualidad Fonditel sigue contribuyendo al desarrollo de este tipo de inversiones desde la vicepresidencia de esta asociación sin ánimo de lucro.

Décimo aniversario de Spainsif. Mesa redonda.

Tal y como subrayaba la Secretaria de Estado de Economía y apoyo a la empresa, Ana De la Cueva, el crecimiento y la relevancia que está adquiriendo este tipo de inversiones es una evidencia. La velocidad con la cual, la Inversión Socialmente Responsable se está convirtiendo en una preocupación dominante se ha acelerado. El apoyo cada vez mayor por parte de los inversores institucionales y de los Estados a los temas relacionados con la sostenibilidad, hacen prever una evolución positiva de las inversiones sostenibles a escala global y también a nivel nacional, tanto en términos de cantidad como de calidad. Esto supone que algo está cambiando y conceptos como la sostenibilidad, la inclusión, la lucha contra el cambio climático, contra la desigualdad son cada vez más recurrentes en el ámbito económico.

Es necesario que la inversión se oriente a actividades que puedan contribuir a los problemas sociales, medioambientales y de cambio climático, a través de un adecuado diseño de los productos financieros. Para ello tenemos que estar preparados para cambiar nuestra forma de legislar, nuestra forma de hacer negocios y desde luego nuestra forma de pensar. Además recalcaba el último informe de la ONU sobre perspectivas de medioambiente mundial, en el que sostiene que el  mundo tiene a su disposición la ciencia, la tecnología y las finanzas necesarias para transitar hacia un desarrollo sostenible. 

En España, la sostenibilidad de nuestro modelo económico y productivo, exige avanzar en la corrección de una serie de desequilibrios, tales como la alta tasa de paro, la baja productividad, el elevado nivel de endeudamiento, la elevada deuda pública y sobre todo en la desigualdad. Con ello, destacaba la Agenda del Cambio que el Gobierno presentó tan solo unos días antes de convocar elecciones: Una hoja de ruta que cuenta con reformas estructurales y nuevas medidas para sentar las bases de un crecimiento sostenible a medio y largo plazo.

Por ello, es necesario que trabajemos en  un marco regulatorio que aporte incentivos y certidumbre a esta transición, con objetivos e instrumentos que nos permitan mejorar la eficiencia energética, promover las energías renovables y la reducción de residuos que cumplan con el acuerdo de París y con los compromisos europeos.

Es importante que no solo la sociedad, sino también las empresas, los inversores y las instituciones tengan en cuenta estos factores. La implicación del sector financiero en la lucha contra el cambio climático y la transición hacia una economía sostenible son una prioridad para la comisión Europea, que lo sitúa en el centro de su economía financiera.