20/07/2018

Cómo ponerme en forma junto a mis ahorros

Tras el verano, tras Navidad… somos muchos los que nos proponemos cambios. El de apuntarse al gimnasio es uno de los más comunes, pero muchas estadísticas dicen que poca gente pasa del primer mes con una relativa constancia. Algo muy parecido pasa con el ahorro, especialmente el ahorro a largo plazo como es el de la jubilación, aunque quizá este propósito son menos los que se lo plantean.

El ahorro es una disciplina, en la que lo difícil es empezar, crear esa rutina inicial, que una vez que se tiene se asume como algo normal en nuestra vida, como ir al gimnasio después del trabajo. Supone un sacrificio, pasando al largo plazo aquello que podría estar gastando hoy. Sin embargo, son las cosas más difíciles las que tienen mayor recompensa, y la de poder disfrutar de una vida más relajada y tranquila cuando nos jubilemos (desde el punto de vista económico) debería ser una recompensa suficientemente fuerte como para querer conseguirla.

Insistimos mucho en el término ahorro porque realmente es muy importante. Como ya hemos visto en anteriores post, lo primero que debemos fijar es mi objetivo, el fin para el cual ahorro, del mismo modo que cuando nos apuntamos al gimnasio decidimos si es para bajar algún kilo, para prepararnos físicamente para un evento o para estar en forma.

Una vez fijado, ya disponemos del horizonte temporal del ahorro, el tiempo que tengo hasta que se produzca el motivo para el que ahorro, y con ello saber cuál puede ser el riesgo de mi inversión en función de si es a corto, medio o largo plazo, y siempre en el cual me encuentre más cómodo.

El ahorro para la jubilación es quizá el más relevante al que nos enfrentamos. Este ahorro, va a dar satisfacción a uno de los periodos de nuestra vida que cada vez, debido al aumento de la esperanza de vida (crece 2,5 meses por año), es más largo y a su vez más prometedor. Todos somos conscientes que cuando nuestra vida laboral finalice, nuestros ingresos van a disminuir fuertemente. De lo que quizás no todos somos tan conscientes es de que si queremos seguir manteniendo nuestro nivel de vida, deberemos disponer de un complemento a la pensión pública.

Si queremos correr una maratón, debemos ser constantes en nuestro entrenamiento, de lo contrario, nuestro esfuerzo no será suficiente y no obtendremos la recompensa esperada.

¿Cuándo empiezo a ahorrar para mi jubilación?

Cuanto antes, aunque sea poquito a poco. Del mismo modo que en el gimnasio empiezas con una sesión de media hora que te deja KO, y al cabo del tiempo esa media hora no te supone tanto esfuerzo, incluso puedes estar una hora. Con el paso del tiempo, el efecto del entrenamiento del ahorro es más beneficioso. Es algo que debemos interiorizar.

No debe preocuparnos que al inicio sea bajo, ya que cuanto más tiempo tengamos ese ahorro invertido (hablamos de un ahorro en movimiento, no un ahorro bajo el colchón o en cuenta corriente), probablemente más rentabilidad obtendremos.

¿Cuánto debo ahorrar para mi jubilación?

El ideal de dinero ahorrado para la jubilación podría estar en torno a las cinco anualidades de salario. Con ellas, podríamos complementar la pensión pública durante aproximadamente quince años, cobrándolo en forma de renta que además me permitirá tener una menor factura con Hacienda.

Pero… ¿cómo consigo tener ahorradas al menos esas cinco anualidades de salario cuando me jubile? Todo depende de cuando empecemos a ir al gimnasio, si empezamos jóvenes nos supone menos esfuerzo.

 

Con ellas, podríamos complementar la pensión pública durante aproximadamente quince años

 

He conseguido ahorrar, ¿a qué destino mi ahorro?

Dependiendo del horizonte temporal, hay diferentes productos para destinar nuestro ahorro. El plan de pensiones y el fondo de inversión, como ya hemos destacado en anteriores ocasiones, son totalmente complementarios y recomendable disponer de manera conjunta, para poder tener liquidez dentro de mi inversión.

Para escoger un producto, además de saber primero nuestro objetivo de inversión y con ello nuestro perfil de riesgo, debemos fijarnos en diversos factores:

  • Consistencia de los resultados, que las rentabilidades sean estables a lo largo del tiempo
  • El riesgo o volatilidad que se asume.
  • Comisiones que me cobran por ese plan, ya que un % pequeño pero a lo largo de muchos años, puede suponer un gran patrimonio no ganado.

 

Escucha o descarga el programa completo de Capital Radio: