27/11/2017

¿Consistencia en resultados o líder provisional?

Si hiciéramos un símil deportivo con lo que ocurre con los rankings de fondos de inversión o planes de pensiones, sería como elegir entre grandes victorias a lo largo de la temporada o ganar títulos al final de la misma.

En el mundo de la gestión de ahorro e inversiones, los rankings de fondos de inversión o planes de pensiones, se han convertido comercialmente en un arma tan poderosa, que ha hecho que en muchas ocasiones se gestione con el objetivo puesto en conseguir tener un producto, el que sea, situado en los primeros lugares de los rankings más significativos, que dé visibilidad a la marca.

La consecuencia habitual de este hecho es que, si bien comercialmente supone un impulso importante para la cuenta de resultados de la gestora, no siempre es lo mismo para la cuenta de resultados de muchos partícipes a los que no les gustan los subidones de adrenalina en lo que a sus inversiones se refiere, y que al cabo de un tiempo se dan cuenta de que se encuentran atrapados en un producto que es una auténtica montaña rusa de altibajos difícilmente predecibles, que en nada cuadran con su perfil inversor.

Evitar que esto ocurra está en manos de cada partícipe, sin necesidad de tener grandes conocimientos financieros, sino simplemente dedicando un poco de tiempo a analizar las opciones que tiene, lo cual no parece demasiado pedir para una decisión tan importante.

Más allá de los resultados puntuales en un momento determinado, tiene mucha mayor relevancia el fijarse en la consistencia de esos resultados: ver que ha ocurrido en periodos diferentes a los mostrados en el ranking, valorar cómo se ha comportado el producto en cuestión ante diferentes situaciones de mercado, y si ese comportamiento se corresponde con lo esperado para un producto de similares características en cada uno de esos momentos.

Consultar la volatilidad del producto analizado es sencillo y una buena opción, ya que  es el indicador que nos dice si esos resultados se han conseguido con grandes fluctuaciones o de forma más o menos constante. Si además queremos profundizar algo más, podemos buscar el ratio de Sharpe que es la medida que pone en relación directa la volatilidad y la rentabilidad, midiendo el riesgo que se ha asumido para conseguir cada punto de rentabilidad. De alguna manera, este ratio mide la eficiencia de la gestión llevada a cabo, así cuanto más alto sea el ratio de Sharpe  más eficiente habrá sido la gestión.

En esta línea de rendimientos consistentes en el tiempo, en todos los perfiles de riesgo y con bajas volatilidades, es en la que se mueven los fondos de inversión y planes de pensiones de Fonditel, lo que a nivel de ranking quiere decir aspirar a estar consistentemente (y aquí vuelve a aparecer destacada la palabra consistencia) situados en el primer cuartil y no jugar a buscar los primeros lugares de forma puntual a base de grandes fluctuaciones que un día colocan arriba y otro muy abajo.

Las victorias por goleada son muy espectaculares y vistosas, pero lo que realmente cuenta y lo verdaderamente difícil, es ganar estar bien en el final de la temporada.