17/11/2021

Conclusiones de la COP26 - Cumbre del Clima de Glasgow 2021

La vigésimo sexta Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) se celebró en Glasgow entre el 1 y el 12 de noviembre. El encuentro ha servido para reunir a casi doscientos gobiernos del mundo (197), reguladores, empresarios, científicos, activistas, jóvenes y representantes de organizaciones globales con el objetivo de discutir los próximos acuerdos y compromisos para combatir el cambio climático y la progresiva descarbonización de la economía mundial.

Expectativas versus decepción

Las expectativas de esta cumbre climática -que debió prorrogarse por la crisis sanitaria del COVID-19 en 2020- eran ambiciosas por tratarse de una conferencia enmarcada en la recuperación post-pandemia y por la urgencia de dar respuesta a los últimos informes científicos sobre la inminente amenaza del calentamiento global.

De igual forma, la COP26 aumentó su relevancia al ser una cumbre que exigía compromisos concretos para la adaptación, mitigación y financiamiento de la emergencia climática. Se esperaban acuerdos sustantivos en las mejoras de las políticas climáticas por parte de los gobiernos, específicamente sobre decisiones gubernamentales a corto y mediano plazo para lograr la adaptación, no superar los 2°C y sobre la financiación para la transición justa de los países emergentes por ser los más vulnerables.

Finalmente por la incertidumbre de los cambios geopolíticos y las tensiones propias de la negociación entre Europa, China y EEUU (ahora con Joe Biden en la presidencia), la COP26 se perfilaba como un evento político clave de 2021.

Lamentablemente, una vez concluida la cumbre y firmado el Pacto Climático de Glasgow (Glasgow Climate Pact), representantes de Naciones Unidas como Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), del sector público de todos los países firmantes, de las empresas privadas y del tercer sector, e incluso el propio presidente de la Conferencia Alok Sharma, se han lamentado públicamente porque los acuerdos alcanzados no resultan suficientes. Sin embargo, se han logrado acuerdos positivos y significativos en distintos sectores económicos, que evaluamos a continuación.

“Hemos mantenido vivo el objetivo de 1.5°C. Sin embargo, diría que esta es una victoria frágil.” Alok Sharma, presidente de la COP26

 

De dónde partió la COP26

Las consecuencias del cambio climático se hacen cada día más evidente en todas las regiones y ecosistemas del mundo. Las actividades humanas han provocado alrededor de 1,1°C del calentamiento global hasta la fecha y según el último informe IPCC, con las actuales políticas de descarbonización no sólo no se logrará alcanzar el 1,5°C sino que incluso se prevé que podemos aumentar a un 2,7°C la temperatura del planeta para 2050.

En pocas palabras, hemos gastado ya tres cuartas partes del calor global extra que se admitió como margen de seguridad en el Acuerdo de París y el margen de CO2 que aún queda (el presupuesto de carbono) está siendo rápidamente agotado por actividades humanas.

Por su parte, alcanzar la neutralidad de carbono (cero emisiones netas) hacia mediados de siglo se proyecta como un objetivo inviable si las emisiones contaminantes no se reducen al máximo y los presupuestos de carbono no llegan a ser compatibles con los objetivos de París. Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Japón y Corea del Sur se han comprometido a ser neutros en carbono para 2050 y China, para 2060.

Para la COP26 los gobiernos han tenido que revisar su progreso en sus metas de descarbonización y compartir sus nuevos planes para lograr los objetivos del Acuerdo de París. Cuando el Reino Unido asumió el liderazgo de esta cumbre, en asociación con Italia, hace casi dos años, solo el 30% del mundo contaba con objetivos netos cero en carbono. Esta cifra se sitúa ahora en torno al 90%. 154 países han presentado nuevos objetivos nacionales, que representan el 80% de las emisiones mundiales.

Hay una desviación entre el CO2 que se está liberando y lo que podría permitirse para contener el calentamiento en 1,5°C, por lo que se ha llegado a la COP26 con una clara perspectiva de que es necesario un recorte de emisiones globales de dióxido de carbono, que debería ser del 45% en 2030 respecto al nivel de 2010 y alcanzar el cero neto hacia mitad de siglo. Sin embargo, según las estimaciones publicadas por Climate Action Tracker en mayo de 2021, los objetivos y los compromisos adoptados por los gobiernos tan solo limitarán el aumento de la temperatura a 2,4˚C a final de siglo.

¿Qué logros se han alcanzado?

- Adaptación: en el acuerdo final se han conseguido avances en áreas clave, como la adaptación al cambio climático. Particularmente en acuerdos por sectores económicos. Se ha acordado un programa de trabajo para definir el objetivo global de adaptación que permitirá identificar las necesidades colectivas y las soluciones para los impactos climáticos.

- Combustibles fósiles en el texto: por primera vez se ha introducido este aspecto al texto del Pacto de una COP. La convención llamó a las partes a acelerar el abandono de los subsidios a los combustibles fósiles. Se ha incluso discutido su eliminación total. Sin embargo, en el último minuto, se ha modificado el lenguaje del acuerdo, rebajando el impacto a “reducción gradual”. La frase controvertida del Pacto ha quedado finalmente así: “eliminación progresiva de la energía del carbón no mejorado y de las subvenciones ineficientes a los combustibles fósiles”. Esto, debido al desacuerdo de la India que argumentó que los combustibles fósiles son útiles para mejorar la vida de las personas. El último borrador ha incluido, que se reduzcan las ayudas públicas “ineficientes” a los combustibles fósiles: petróleo, carbón y gas. En 2020, estos subsidios sumaron más de 375.000 millones de dólares, triplicando anualmente el apoyo a las energías renovables.

“Los países en desarrollo todavía tienen que lidiar con sus agendas de desarrollo y pobreza” ministro de Medio Ambiente indio, Bhupender Yadav.

 

- Reglamento del artículo 6 del Acuerdo de París: uno de los mayores avances es que los países finalmente acordaron las reglas que regirán el acuerdo climático de París de 2015, que tiene como objetivo limitar el aumento de la temperatura global muy por debajo de 2°C desde la época preindustrial, e idealmente a 1,5°C, y aumentar la financiación para ayudar a los países a adaptarse al cambio climático. El artículo 6, relativo a los mercados de carbono, ha quedado consensuado y ha prohibido la doble contabilidad. Después de seis años de intensas negociaciones, se ha logrado el compromiso histórico de la puesta en funcionamiento del artículo seis, el cual permitirá a las partes ampliar su cooperación, movilizar financiación adicional, la participación del sector privado y garantizar que las reglas sean las mismas para todos.

- Transparencia en la rendición de cuentas: las reglas de la puesta en marcha del artículo 6 del Acuerdo de París han incluido regulaciones de transparencia sobre cómo los países informan sus emisiones. Los países han de rendir cuentas a medida que cumplan sus objetivos. Esto incluye el marco para que los países intercambien créditos de carbono a través de la CMNUCC.

- Progreso anual de las partes: todos los países acordaron revisar y fortalecer sus objetivos de emisiones actuales hasta 2030, conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), en 2022. Esto se combinará con una mesa redonda política anual para considerar un informe de progreso global y una cumbre de líderes en 2023.

- Acuerdo China- Estados Unidos de reducción de metano: los dos países más contaminantes del mundo han anunciado en la COP26 un acuerdo inédito para hacer frente a la crisis climática. Cooperarán para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero durante esta década. China ha anunciado un plan de reducción de sus emisiones de metano, después de que EE. UU. y la Unión Europea apadrinaran un pacto, en el marco de esta cumbre, de reducción las emisiones de metano al que se habían sumado 103 países. La meta es conseguir una reducción del 30% del metano de origen antropogénico en 2030. El gobierno chino sigue sin sumarse al pacto, pero se ha comprometido con un plan de acción nacional integral y ambicioso sobre el metano antes de 2030. Estados Unidos en una declaración con el gigante asiático ha destacado el acuerdo sobre el metano, que compromete a ambas partes a “intercambiar información sobre sus respectivas políticas y programas para fortalecer la gestión y el control” de este gas. Además de “fomentar la investigación conjunta sobre los desafíos y soluciones de reducción”. La primera reunión de ese grupo será en la primera mitad de 2022, ha señalado el negociador chino.

- Financiación forestal: en la COP26 se ha pactado también un compromiso mundial de financiación de la protección y la ordenación sostenible de los bosques. Se ha acordado proteger los hábitats naturales, con el 90% de los bosques del mundo cubiertos, por un compromiso de 130 países para poner fin a la deforestación para 2030.

- Transición a vehículos con cero emisiones: gobiernos y algunos de los principales fabricantes de automóviles del mundo han acordado seguir trabajando juntos para que todas las ventas de automóviles nuevos tengan cero emisiones para 2040 (2035 en los principales mercados). Los gobiernos locales están haciendo lo propio comprometiéndose con ambiciosas fechas de eliminación gradual de los automóviles de gasolina y diésel.

- Paralelamente a las negociaciones, la cumbre ha dejado una serie de anuncios y compromisos, entre los cuales destacan: Compromiso Global para Reducir las Emisiones de Metano (Global Methane Pledge), Declaración Coal to Clean, Coalición Ending coal investment, Glasgow Financial Alliance for Net Zero, The Clean Energy Transition, Declaración para la Aceleración de la Transición hacía los Vehículos Cero Emisiones, Clydebank Declaration, Coalición Internacional de Ambición por el Clima de la Aviación, Programa de Salud COP26, Declaración de Glasgow sobre la acción climática en el turismo, y Compromiso para proteger al menos el 30% del océano mundial para 2030.

¿Cómo afectan los acuerdos de la COP26 al sector financiero?

El cambio climático se ha convertido en un asunto macroeconómico que toca múltiples aristas: el crecimiento, la inflación y las finanzas. Las políticas climáticas de los gobiernos y las regulaciones a las mismas, así como los compromisos adquiridos en las cumbres climáticas de la ONU, amplifican los asuntos macroeconómicos y son propulsores de los planes globales de descarbonización a mediano y largo plazo.

Hay que destacar que 70% del PIB mundial está comprometido con ser neutro en carbono para 2050. En tanto, menos del 25% de las grandes empresas públicas del mundo están en camino de cumplir los objetivos del Acuerdo de París.

Los acuerdos de la COP no sólo marcan la firma de compromisos de descarbonización sino también sirven de propulsores en la industria financiera para fortalecer los procesos de reporte y estándares, exigir mayor transparencia y promover la colaboración. Además, impulsa la creación y lanzamiento de nuevos productos financieros cada vez más adaptados a las regulaciones de integración de criterios ASG y a las necesidades de los clientes con interés en la sostenibilidad y la adaptación/mitigación al cambio climático.

El Foro español para la Inversión Socialmente Responsable Spainsif ha resumido en una serie en formato podcast algunos de los mayores impactos de la COP26 en el sector financiero. Entre los asuntos más relevantes para el sector destacan los progresos de las alianzas sectoriales sobre los compromisos Net Zero, los contenidos sobre divulgación y alineación de carteras a la neutralidad climática, la resiliencia del sector financiero a los riesgos derivados del cambio climático, el papel del sector asegurador y de los fondos de pensiones ante la transición energética, la perspectiva de género en las finanzas climáticas, el potencial de la mobilización de capitales del cliente particular hacia los objetivos ambientales, la publicación de nuevas taxonomías verdes y el estado de la cuestión de la inversión ambiental en las distintas regiones del mundo.

Lamentablemente, el texto final de la COP26 ha dejado por fuera no sólo el asunto de las reivindicaciones, donde la cuestión de pérdidas y daños ha quedado únicamente en establecer un diálogo. También, ha dejado a un lado cómo se concretará la promesa de financiación de 100 mil millones de dólares para la adaptación. El asunto ha decidido posponerse y tratarse de nuevo el próximo año, así como el inicio del proceso para la definición del nuevo objetivo global sobre finanzas.

“Es fundamental iniciar el proceso para la definición del nuevo objetivo global sobre finanzas lo antes posible” Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC

 

La Secretaria Ejecutiva de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Patricia Espinosa, declaró con respecto a las finanzas que “ha sido un tema ampliamente discutido en la COP26, todas las partes están de acuerdo en que es necesario brindar mucho más apoyo a los países en desarrollo”. Ha destacado que hay consenso en que no se puede ignorar a los más vulnerables y que se necesita mucha más financiación para la adaptación. “Acogemos con agrado el llamamiento de al menos duplicar la financiación para la adaptación. Sabemos que las necesidades exceden lo que está disponible actualmente y todas las partes deben seguir centrándose en esta cuestión. Estamos decepcionados de que la promesa de 100 mil millones de dólares siga pendiente y pido a todos los donantes que la hagan realidad el próximo año”, añadió Espinosa en su declaración de cierre de la cumbre.

Todos los sectores (público, privado y tercer sector) necesitan una hoja de ruta práctica y clara para cumplir con sus ambiciones netas cero y poder reportar el avance en su transición a una economía baja en carbono. Los acuerdos alcanzados en la COP26, particularmente analizados por cada sector económico y cada industria, pueden contribuir con una estandarización de información y con la aceleración del cumplimiento de los objetivos de cero emisiones a 2050.

 

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