26/03/2019

Ahorra en tu Declaración de la Renta

Aportar a un plan de pensiones reduce tu factura con Hacienda. En general no hay un conocimiento pleno de lo que es la fiscalidad de los planes de pensiones. Las principales dudas surgen a la hora del cobro de las prestaciones, donde el partícipe no llega a tener claro las distintas posibilidades que se le presentan. Cabe recordar que esta decisión no hay que tomarla hasta el momento del rescate.

Para cobrar un plan de pensiones, primero hay que tener uno y aportar. Empecemos por ahí. Todas las aportaciones realizadas a planes de pensiones permiten el diferimiento fiscal y generan un beneficio directo: desgravan en la renta. Con ello se consigue una disminución de los impuestos y poder diferir el pago del impuesto de la Renta hasta el momento del rescate del plan, seguramente en la jubilación donde los rendimientos por trabajo son menores que cuando se está en activo. En este punto surgen las primeras dudas…

 

¿Hasta cuánto puedo desgravarme con mi plan de pensiones?

La aportación anual máxima a un plan de pensiones es de 8.000 euros. Por cada 1.000 € aportados a tu plan, podrás ahorrar hasta 240 € en tu siguiente Declaración de la Renta.

Las rentas más elevadas son las que más posibilidades tienen de beneficiarse de esta ayuda de Hacienda, que puede suponer hasta el 45% (rentas de más de 60.000 euros) de la aportación realizada. Para rentas más modestas (entre 12.450 y 20.200 euros) el ahorro fiscal es del 24% de la aportación.

Además, siempre y cuando los rendimientos netos del trabajo o actividades económicas de tu cónyuge, no superen los 8.000 euros anuales, podrás aportar a su plan de pensiones hasta un máximo de 2.500 euros al año, los cuales te desgravarías tú como aportante aunque el beneficiario sea el cónyuge.

 

¿Y si tengo un Plan de Pensiones de Empleo?

Las aportaciones realizadas tanto por el partícipe como por la empresa al plan de empleo, como las que puedas realizar a otro plan de pensiones individual, serán contabilizadas para ese máximo legal de 8.000 euros anuales.

 

Rescatar mi plan de pensiones

Tras resolver las dudas más frecuentes en cuanto a las aportaciones se refiere, llegan las dudas a la hora de rescatar un plan de pensiones. Si te encuentras en la posición contraria, es decir, ya no haces aportaciones al plan de pensiones sino que estás cobrando del mismo,  las prestaciones recibidas por los beneficiarios del plan tributan en su integridad como rendimientos del trabajo, igual que si percibieras un salario. Hay que tener en cuenta que a efectos fiscales la entidad que abona las prestaciones tiene la consideración de pagador.

Conviene recordar que, aunque se esté cobrando el plan de pensiones en formato renta o mixto, se puede seguir aportando. Estas nuevas aportaciones irían directamente sus beneficiarios o herederos, con la ventaja de estar exento al 100% en sucesiones.

 

¿Qué posibilidades de cobro tengo en mi plan de pensiones?

La principal cuestión es tener muy claro que el cobro de la prestación se integra dentro de los rendimientos de trabajo, por lo que cobrarlo en forma de capital (todo de una vez) tendrá una penalización fiscal. Si no tienes una necesidad urgente, lo mejor es cobrarlo en forma de renta: periódicamente ir recibiendo la cantidad que se desee y complementar de esta manera la pensión pública.

También está la forma de cobro mixta, en la que se puede cobrar una cantidad y el resto hacerlo en forma de renta. Es importante tener claro, que en el cobro en forma de renta o mixto, el capital que no hemos cobrado sigue invertido y podemos seguir generando rentabilidad.

En este punto quizá surge otra duda para aquellos que están haciendo aportaciones a su plan. Realmente lo que me ahorro hoy con mis aportaciones al plan de pensiones, ¿lo voy a pagar en el futuro cuando lo rescate?

La respuesta es NO. Como ya hemos explicado, las aportaciones que realizas al plan de pensiones suponen un 25-30% de gravamen para los sueldos más bajos, superiores para sueldos más altos. Frente a ello, encontramos el momento del cobro de la prestación, en el que el tipo puede estar en torno a 17% en pensiones de 30.000€. Esta diferencia ya supone un ahorro considerable en impuestos, a lo que se le unirá la rentabilidad generada por ese ahorro aportado al plan de pensiones a lo largo de los años.

 

Otra duda muy frecuente es: ¿Estoy obligado a cobrar mi plan de pensiones cuando me jubilo?

No, no estás obligado a cobrarlo en el momento en el que te jubiles. De hecho, lo recomendable es que aunque quieras cobrarlo, no lo hagas el mismo año que accedes a la jubilación, recuerda que tributa como rendimiento del trabajo. Por ello es mejor hacerlo el año siguiente, en el que sueles tener menos rendimientos de trabajo.

Si decides no cobrarlo, puedes continuar haciendo aportaciones al mismo. El funcionamiento fiscal y derechos sobre el plan serían exactamente igual que cuando estabas trabajando.

 

Si ya estoy cobrando del plan, ¿puedo hacer aportaciones?

Sí. En este caso, lo único que cambiaría serían las contingencias contempladas para el rescate del plan. Lo aportado al plan ahora, no es para la jubilación, porque ya estás jubilado y cobrando el plan, sino que se podrá cobrar en el momento del fallecimiento. Se trata de una práctica de planificación sucesoria, de tal forma que, llegado el fallecimiento, los beneficiarios (no tienen por qué ser los herederos legales) reciben el importe sin tener que tributar en el Impuesto sobre Sucesiones y sólo tributarían en el IRPF cuando comenzaran a recibir prestaciones.