09/03/2020 Fuente: BofA Global Research - Encuesta EFPA

El ahorro, la inversión y las finanzas en las mujeres

La diversidad y la igualdad de la mujer son los principales motores de la economía global, la gestión de la riqueza y los beneficios empresariales. Una igualdad económica completa podría aumentar el PIB mundial hasta en 28 billones de dólares, o en un 31% para 2025, equivalente al PIB actual combinado de Estados Unidos y China. Sin embargo, al ritmo actual se tardarán 257 años en cerrar la brecha económica de género.

BofA Global Research

La inversión

Los activos financieros acumulados de mujeres están aumentando 1,5 veces más rápido que los hombres y podrían alcanzar los 110 billones de dólares en 2025. A la hora de invertir, generalmente las mujeres invierten un porcentaje menor de su patrimonio total que los hombres, lo hacen por un plazo más prolongado, optan por una mayor diversificación, son más constantes en el seguimiento y se ciñen más a la estrategia de inversión, lo que ayuda a la hora de manejarse en situaciones de alta volatilidad.

Además, suelen asumir menos riesgos, piensan en el largo plazo y son más reflexivas que los hombres (según la encuesta EFPA para conocer la relación entre las mujeres y las finanzas). Del mismo estudio, realizado con las opiniones de 1.314 asesores certificados de EFPA, obtenemos que es una realidad que las mujeres van adquiriendo cada vez más un rol protagonista en la toma de decisiones sobre finanzas en el seno familiar.

 

El ahorro

La principal preocupación en materia financiera de las mujeres es la educación de los hijos, seguido de independencia financiera personal, la compra de una vivienda y el ahorro para la jubilación.

En los planes de pensiones de Fonditel, observamos que el ahorro para la jubilación de las mujeres cada vez va siendo más próximo al de los hombres. Equiparados tanto en número como en cantidad., incluso en los productos con más renta variable. Sin embargo, si tenemos en cuenta que la esperanza de vida de las mujeres es actualmente de 5 a 7 años más alta que la de los hombres, quizá el ahorro e inversión para la jubilación debería cobrar algo más de fuerza en el género femenino.

 

Mundo financiero

Poco a poco ha aumentado el número de mujeres profesionales dedicadas al sector financiero. Al mismo tiempo se ha detectado un mayor interés de las mujeres por la toma de decisiones financieras. De hecho, una encuesta de la National Association of Investors Corporation de EE.UU. demostraba que los clubes de inversión en los que solo participan mujeres obtenían mejores resultados que los integrados exclusivamente por hombres.

En la Unión Europea tuvimos dos acontecimientos importantes el año pasado en términos de empoderamiento femenino desde el punto de vista financiero. Ursula Von der Leyen se convirtió en la primera mujer presidenta de la Comisión Europea y Christine Lagarde en la primera mujer gobernadora del BCE.

Numerosos estudios demuestran que las mujeres tienen un patrón distinto a la hora de invertir que el de los hombres. Generalmente son menos aversas al riesgo y se deshacen más rápidamente de las inversiones con pérdidas. Una inversora será más consciente de una pérdida y le costará más volver a invertir, además se tornará más conservadora.

Cuando hablamos de cómo está administrado el patrimonio de las mujeres, vemos que difiere de la asignación de activos tradicional. De acuerdo con investigaciones llevadas a cabo por Barbara Stewart, analista financiero especialista en el tema Women in Finance, las mujeres tienen una cartera de inversión más diversificada, pero no necesariamente más conservadora. La asignación de activos en las mujeres termina añadiendo las inversiones aspiracionales, personales, en negocios propios y otros.

El cerebro del hombre y de la mujer tienen pequeñas diferencias. La neuroeconomía, la parte de la neurociencia que se encarga de estudiar cómo tomamos decisiones financieras, también estudia cómo reacciona nuestro cerebro en función de nuestro sexo. La mujer tiene una mayor memoria emocional, y ante una pérdida económica grande recordará mucho más ese episodio que un hombre, tal y como señala Pedro Bermejo, neurólogo y fundador de la Asociación Española de Neuroeconomía. Pasa exactamente lo mismo con las decisiones de mercado ante bajadas bruscas de los mismos. Las mujeres invierten más por inquietudes, en causas que las movilicen por su impacto social positivo y donde las inversiones están más alineadas con sus propios valores.

Queda aún mucho camino por recorrer, pero el conocimiento y la educación financiera jugarán un papel fundamental en cerrar esta brecha económica.