La aportación máxima a planes de pensiones de un partícipe, no podrá ser superior a 8.000 euros anuales.

En caso de contar con un plan de pensiones de empleo, se incluye en dicho importe las aportaciones que el promotor del plan le hubiera imputado.

  • Cónyuge: Los contribuyentes cuyo cónyuge no obtenga rendimientos netos del trabajo ni de actividades económicas, o sean inferiores a 8.000 euros anuales, podrán aportar a favor del plan de pensiones del cónyuge.
    El máximo en este caso es de 2.500 euros anuales, sin perjuicio de las aportaciones que puedan realizar a su propio plan de pensiones.

  • Discapacitados: Las aportaciones anuales máximas realizadas por las personas con discapacidad no podrán rebasar la cantidad de 24.250 euros.
    Las aportaciones anuales máximas realizadas a favor de persona con discapacidad no podrán rebasar la cantidad de 10.000 euros, sin prejuicio de las aportaciones que pueda realizar a su propio plan de pensiones. Para ello se requiere un vínculo de parentesco

Realmente no existen planes de pensiones específicos para autónomos. Sin embargo, la pensión pública que le queda a un autónomo no tiene nada que ver con la que le queda a un asalariado debido a sus bases de cotización.

Por ello, es razonable que el autónomo disponga de un complemento a esa futura pensión pública ahorrando mediante un plan de pensiones, reduciendo además la base imponible del IRPF.

La cantidad máxima a deducir es la menor de dos cantidades: 8.000€ que es el máximo que se puede aportar por ley a un plan de pensiones o el 30% de los rendimientos de la actividad empresarial o profesional.

  • Si la prestación de los planes de pensiones es en forma de renta, la cantidad total percibida se integrará en la base imponible del IRPF como rendimiento del trabajo.

  • Si la prestación de los planes de pensiones es en forma de capital, también se integrará en la base imponible del IRPF como rendimiento del trabajo.
    Dependiendo de la fecha de la contingencia, existen unos plazos para aplicar una reducción del 40% a las cantidades aportadas antes del 31 de diciembre de 2006.

Las aportaciones a un plan de pensiones tienen ventajas fiscales al reducir la base imponible general del IRPF. Las prestaciones que se cobren durante la jubilación normalmente tributarán a un tipo inferior al que se tributó durante la etapa laboral.

Si el ahorro fiscal generado año a año en la declaración de la renta se reinvierte en el plan de pensiones, el efecto multiplicador hace aumentar el importe acumulado de manera considerable.

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Aportar a un plan de pensiones reduce tu factura con Hacienda.

La suscripción de un fondo inversión implica la posibilidad de acceder a una gran variedad de estilos y estrategias de inversión con importantes ventajas fiscales.

Uno de los puntos fuertes de los fondos de inversión es que permite diferir el pago de impuestos, ya que solo se tributa cuando se produce el reembolso.

Otra ventaja de cara a la planificación patrimonial es lo que se conoce como 'plusvalía del muerto', regla fiscal especial que se aplica al heredar fondos de inversión gracias a la cual los herederos sólo pagan impuestos por las ganancias acumuladas en el fondo de inversión desde la fecha del fallecimiento.

Los partícipes de los Fondos de Inversión gozan de un régimen especial en el caso de traspaso. Este régimen permite aplazar el pago de impuestos si el importe obtenido del reembolso de las participaciones, se destina a la suscripción de otro fondo de inversión.

En estos casos, la ganancia o pérdida patrimonial no computa y las nuevas participaciones suscritas conservan el valor y la fecha de adquisición de las participaciones transmitidas.

El partícipe de un fondo de inversión sólo tributa cuando realiza el reembolso de las participaciones. Dependiendo del resultado de la inversión, tributará como ganancia o pérdida patrimonial en la base imponible del ahorro en el IRPF.

Según la cuantía de la ganancia, hay tres tipos de tributación:

  • Hasta 6.000 euros tributa al 19%
  • Entre 6.000 y 50.000 euros tributa al 21%
  • A partir de 50.000 euros tributa al 23%

En el caso de pérdida patrimonial se podrá compensar con otras ganancias patrimoniales. Si el resultado sigue siendo negativo puede minorar la base imponible del ahorro con determinados límites.

Los fondos de inversión solo tributan si hay ganancia patrimonial y a un tipo fijo

La aportación máxima a planes de pensiones de un partícipe, no podrá ser superior a 8.000 euros anuales.

Al contar con un plan de pensiones de empleo, se incluye en dicho importe las aportaciones que el promotor del plan le hubiera imputado. Estas aportaciones tienen la consideración de rendimiento del trabajo, aunque reducen la base imponible por lo que el efecto fiscal es neutro.

  • Si la prestación de los planes de pensiones es en forma de renta, la cantidad total percibida se integrará en la base imponible del IRPF como rendimiento del trabajo.

  • Si la prestación de los planes de pensiones es en forma de capital, también se integrará en la base imponible del IRPF como rendimiento del trabajo.
    Dependiendo de la fecha de la contingencia, existen unos plazos para aplicar una reducción del 40% a las cantidades aportadas antes del 31 de diciembre de 2006.


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¿Cuándo se puede empezar a cobrar de un plan de pensiones?: En el momento en que se produce alguna de las contingencias previstas o en el caso de los llamados supuestos excepcionales de liquidez (paro de larga duración o enfermedad grave).

Las aportaciones realizadas a favor del partícipe por el promotor a un plan de empleo tienen la consideración de rendimiento del trabajo. No obstante como aportación a un sistema de previsión social es desgravable, por lo que reduce la base imponible del impuesto en el mismo importe y el efecto es prácticamente neutro.